QUE DIOS TE
AMA «Porque de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para
condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él» (Juan 3.16,17). «Pero Dios, que es rico en
misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en
pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois
salvos)» (Efesios 2.4,5). «Mas Dios muestra su amor
para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros»
(Romanos 5.8). QUE
EL PECADO TE SEPARA DE DIOS El hombre está separado de
Dios por su pecado. «por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria
de Dios» (Romanos 3.23). «Como esta escrito: No hay
justo, ni aun uno» (Romanos 3.10). «Porque la paga del pecado es muerte [Separación de Dios por toda una
eternidad]» (Romanos 6.23). El hombre se encuentra «…sin esperanza y sin Dios en el mundo» (Efesios
2.12). Muchos creen que después de esta vida todo termina, pero la Biblia nos
dice que «…está establecido para los hombre que mueran una vez, y después de
esto el juicio» (Hebreos 9.27). QUE
JESUCRISTO MURIÓ Y RESUCITÓ POR TI «Porque la palabra de la cruz [el evangelio de Jesucristo] es locura a
los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de
Dios» (1 Corintios 1.18). «Para esto apareció el Hijo
de Dios, para deshacer las obras del diablo» (1 Juan 3.8). «El que en él cree, no es
condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el
nombre del unigénito Hijo de Dios» (Juan 3.18). QUE
LA DECISIÓN ES TUYA «Las Sagradas Escrituras, las
cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo
Jesús» (1Timoteo 3.15). La Biblia enseña que
solamente hay un camino que conduce a Dios. Jesús dijo: «Yo soy el camino, y la
verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» (Juan 14.6) «Porque hay un solo Dios, y
un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre» (1 Timoteo 2.5). La Biblia nos promete «que si
confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para salvación» (Romanos 10.9,10). QUE
RECIBAS A CRISTO COMO SALVADOR Y SEÑOR El está esperando que tomes
la decisión más importante de tu vida. Jesucristo te invita diciendo: «Yo soy
la puerta; el que por mí entrare, será salvo» (Juan 10.9) Abre ahora mismo tu corazón y
confiésale tus pecados. La palabra de Dios nos dice que: «El que encubre sus
pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará
misericordia» (Proverbios 28.13). Jesús te invita a que recibas
la nueva vida que solo él te puede ofrecer, «De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas
nuevas» (2 Corintios 5.17). Cree en tu corazón y
confiésalo con tu boca en una oración como ésta: Señor Jesús, creo que eres el
Hijo de Dios que murió por mis pecados y resucito. Me arrepiento de mis pecados
y te pido que me perdones. Envía ahora tu Espíritu Santo a mi corazón para
darme el poder de rechazar lo malo y caminar en tu voluntad. Gracias por tu
amor, salvación y la nueva vida que me das en este día. Amén. |